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¿Qué es estar en modo-juego?

Convivimos con muchas versiones de nosotros mismos. Es como si múltiples y diferentes formas de cada uno vivieran situaciones y momentos exclusivos de esa personalidad cambiante.

Las máquinas, que a veces hablan por nosotros, empezaron con esta moda de estar en “modo-algo”: modo avión, modo off, modo a prueba de fallos… y así. Y cada modo suponía comportamientos diferentes. Esa expresión viró a la vida cotidiana, casi mecánicamente: y entonces las personas se encuentran en modo vacaciones, modo deporte, modo relax, modo trabajo… a veces el tema se pone extremo y encontramos #modocomiendopollohechopormimamá y cosas por el estilo. El cielo es el límite.

Desde Multiverso, apoyamos el estar en modo-juego.

¿Qué significa? Estar en modo juego es permitirnos abrir un portal. Los juegos nos ponen en situaciones distintas, nos abren a otras realidades. Una reunión se transforma al momento de jugar (hagan la prueba). Hay que ponerse en modo-juego y eso implica una disposición diferente del espíritu. Estar en modo juego es estar en apertura a lo que va a suceder y a actuar en consecuencia de lo inesperado. Es estar en búsqueda de algo y disfrutar lo que pasa. El modo juego es lo contrario a estar en piloto automático. Es un estado de atención permanente, es la persecución de objetivos y resolución de obstáculos a través de la risa, de la diversión.

Los juegos siempre son diferentes y depende contra quien juguemos y los momentos en que nos encuentre. Pero siempre sucede algo y se genera un espacio de renovación e intercambio.

El juego nos arranca de un estado y nos invita a explorarnos. A mirar adentro y recordar… algún conocimiento perdido, una estrategia olvidada o una capacidad oxidada.

Modo-juego es mirar el mundo sin perder de vista las posibilidades de cambio que éste ofrece, sin menospreciar la suerte, sin perder la esperanza de cambiar la partida en un instante, acechando el momento de jugar los ases bajo la manga.

En Multiverso creemos que las personas pueden vivir cada día en #modojuego. No tener ganas de jugar es haber perdido el optimismo y el espíritu de aventura. Porque lo bueno de los buenos juegos es que uno los quiere volver a jugar una y otra vez. No cansan porque siempre resultan diferentes, aunque el tablero y las fichas sean las mismas.

El que cambia es uno mismo, la transformación se da en el segundo que pedimos o damos revancha, que damos vuelta una partida, que reconocemos el error, que nos aferramos al último peón desesperanzado. Porque en nosotros conviven muchos jugadores y cada día es necesario hacer uso de uno.

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Las Respuestas Abiertas de Roberto Bolaño

Nos encanta que los juegos tengan historias y que las historias te remitan a descubrir cosas, a explorar. Nuestro primer juego RESPUESTAS ABIERTAS, tiene parte de su historia en el famoso cuestionario de Proust, como ya lo contamos (Proust, Kilómetro Cero). Resulta que muchas personas, de las más diversas, respondieron alguna vez este cuestionario. Acá les compartimos las respuestas de un grande de la lengua castellana, Roberto Bolaño.

El cuestionario Proust respondido por Roberto Bolaño, un escritor chileno que vivió y murió en Blanes

¿Cuál es el defecto propio que deplora más? Yo soy una persona llena de defectos y todos son deplorables.

¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros? La intransigencia, la prepotencia, la intolerancia.

¿Cuál es su estado mental más común? En los lindes de la idiotez, como casi todos los seres humanos.

¿Cómo le gustaría morir? Haciendo el amor. (En realidad, a cualquiera le gustaría morir así.)

Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría? Un colibrí, que es el más pequeño de los pájaros y cuyo peso, en ocasiones, no llega a los dos gramos. La mesa de un escritor suizo. Un reptil del desierto de Sonora.

Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería? Super Ratón. Bugs Bunny. Speedy González.

¿Cuál es su mayor extravagancia? Mi gran colección de wargames de mesa y mi pequeña colección de wargames de computador.

¿En qué ocasiones miente? Cuando hablo de pintura abstracta. Cuando hablo de poesía metafísica.

¿Qué persona viva le inspira más desprecio? Son muchos y ya soy demasiado viejo como para establecer un ranking.

¿Qué palabras o frases usa más? “Joder” y “coño”.

¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta? Mi felicidad imperfecta: estar con mi hijo y que él esté bien. La felicidad perfecta, o su búsqueda, engendra inmovilidad o campos de concentración.

¿Cuál es su mayor miedo? Cualquier cosa que pueda hacerle daño a mi hijo.

¿Cuál es su mayor remordimiento? Son muchos y se acuestan y levantan conmigo y escriben conmigo porque mis remordimientos saben escribir.

¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente? El éxito, pero el éxito no es ninguna virtud, es sólo un accidente.

¿Qué le disgusta más de su apariencia? A los 46 años, si algo me disgustara de mi apariencia sería un gilipollas. Todo me disgusta, pero lo asumo con resignación.

¿Cuáles son sus nombres favoritos? De hombre, Lautaro. De mujer, Carolina, Lola, María. De perro, Laika, Duque, Popi.

¿Qué talento desearía tener? Saber tocar la guitarra. Saber jugar al fútbol. Ser un buen jugador de billar.

¿Qué le desagrada más? La mala educación.

¿Cuándo y dónde ha sido más feliz? Yo he sido siempre feliz. Al menos, razonablemente feliz. Y en lugares y fechas en donde la felicidad no era precisamente lo que más abundaba.

Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia? Nada. Primero porque no puedo. Segundo porque es imposible.

¿Cuál es su mayor logro? Mi mayor logro sería que mi hijo me recordará con cariño. Y que mis amigos y amigas, de vez en cuando, también. Pero eso es una batalla futura.

¿Cuál es su posesión más atesorada? Mis libros.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria? Los niños que mueren de hambre, los que mueren por enfermedades fáciles de combatir, los niños que sufren abusos sexuales, los niños que tienen que trabajar, los que son maltratados por sus padres. La manifestación más clara de nuestra miseria y de nuestro fracaso como seres humanos es eso y es Auschwitz.

¿Dónde desearía vivir? Si tuviera mucho dinero, en Andalucía, sin escribir ni hacer nada, pasarme el día en los bares y conversando.

¿Cuál es su pasatiempo favorito? Ver videos hasta las cinco de la mañana.

¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer? La inteligencia y la bondad, igual que en los hombres. En tercer lugar el humor, aunque si hay inteligencia y bondad el humor se da por añadidura.

¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre? Vaya, creo que esta pregunta ya está respondida. Añadamos una cuarta cualidad, deseable pero no exigible: el valor.

¿Cuál es su héroe de ficción favorito? Julien Sorel. El Pijoaparte de Marsé. Horacio Oliveira de Cortázar. El Superman de mi infancia. El atormentado Spiderman. Drácula. Sherlock Holmes. El padre Brown. Don Isidro Parodi. El Cristo de Elqui.

¿Cuáles son sus héroes de la vida real? Los mismos que ya he mencionado. Añadiría a Misael Escuti y a Honorino Landa. Añadiría a Baudelaire y a Oscar Wilde.

 

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Proust, Kilómetro Cero

Paris. Domingo 11 am. Un café y una torta.  A modo de ornamentación, sobre la bandeja hay una hoja color madera donde se lee “Kilometer Zero, Proust Questionaire” y una serie de 3o preguntas. Después de dos cafés y media torta, seguíamos jugando a responder las preguntas. Eran preguntas que te obligaban a explorarte y explorar a tu interlocutor. Nos reímos de algunas respuestas, porque ponían en evidencia una mirada sobre nosotros y, en algunos casos, una cierta ignorancia.

Acomodando fotos encontré el recuerdo de esa mañana y me puse a leer de que se trataba este cuestionario Proust. Tomado de un juego inglés de fines del siglo XIX,  donde las personas respondían preguntas personales y las anotaban en un cuaderno, Proust armó su propio cuestionario y escribió sus respuestas en un artículo llamado “Las confesiones de salón”, lo que perpetuó el juego hasta nuestros días. Los respondieron miles de autores, músicos, artistas. Fue usado en programas de televisión, en entrevistas de trabajo, en modelos de psicoanálisis. Cuestionario inspirador.

En Respuestas Abiertas tomamos esta idea, este desafío de responder preguntas que tienen mil respuestas o respuestas cambiantes. Hicimos nuestro propio cuestionario y lo pusimos a jugar.

¿Qués es lo que te hace más feliz? ¿Cuál es el ritual más ridículo de tus mañanas? ¿Y el de tu hermano? ¿Y el del novio de tu amiga?

Una batalla de respuestas creativas. Un juego donde el sentido del humor y la imaginación tienen un rol protagónico.

proust

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La otra dimensión

Es el primer post de nuestro blog. Acá arrancamos y como todo inicio, es preciso un manifiesto.

El Manifiesto del juego.  El Juego como revolución, como elemento movilizador de la realidad.

La realidad puede ser vista como un juego o como algo serio, depende del punto de vista.

Un punto de vista es una construcción.

La elección de los elementos y las personas que colaboran a construir nuestro punto de vista es, en muchos casos, una elección libre.

A veces pasan cosas que nos construyen puntos de vistas. Hay azar.

El juego es algo serio, por lo tanto los puntos de vista no interesan.  Siempre se está en juego, simplemente a veces nos damos cuenta y a veces no.

La vida es un camino de elecciones, de obstáculos, de preguntas y respuestas, de sumar y perder puntos. Los juegos también. Al crear un juego incorporamos elementos de la vida, al vivir incorporamos elementos del juego y así se cruzan los caminos y de repente no sabemos de que lado estamos.

Ese es nuestro manifiesto. Creamos mundos y puntos de vistas. Creamos oportunidades  de demostrar habilidades, nociones, estrategias. Buscamos desdibujar la linea entre los diferentes mundos posibles.

Hacemos juegos.